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MANDARINAL, Antología poética de Álamo.

PORTADA MANDARINAL DE POESIA

Compiladores: Maria de los Ángeles Luna Zaleta, José Gabriel Gómez Corrales.

 

Diseño portada: L.D.G Óscar Iván Sánchez cobos.

Se imprimió con el apoyo del Gobierno del Estado que

preside el Lic. Fidel Herrera Beltrán y

del Municipio de Álamo Temapache, Ver., siendo

Presidente Municipal el Ing. Jorge Vera Hernández.

Derechos Reservados 2006.

Prohibida su reproducción total o parcial.

 


Prólogo

La poesía de un pueblo, es el canto de su alma; una armonía que suena en la acústica de los corazones que expresan su sentir con ritmo en la palabra por su tierra amada; la poesía del lugar, es también una expresión inherente del amor que se siente por los campos esmeraldas, por la ciudad y por sus habitantes, que los poetas llaman hermanos. Porque para el cantor, no hay raza, no hay credo, no hay condición social, sino solo familia. Estos símbolos que el lírico ocupa al hacer su poesía y que corona con metáforas de alegría, nostalgia o sentimiento; son siempre el trabajo, el cariño por la tierra, el afecto por sus ríos y la campiña. Emblemas que ya sean en verso o en prosa, unifican al pueblo y le dan ese sentido de pertenencia.

La poesía del terruño siempre ha existido, porque el alma del lugareño quiere cantarle a su tierra y con su canto, también quiere hermanarse, es el lenguaje interno del vecino que invita a la comunión, y esa es la razón por lo cual siempre habrá soñadores, que en su lírica exalten lo mejor de su pueblo.

Así la poesía, al igual que la música y la danza, son parte de la esencia de un pueblo, no puede haber identidad ni pertenencia, sin estos baluartes de la cultura, y no obstante que casi siempre están entre la gente dándonos cohesión, es indispensable que se les identifique y difunda, pues ese arte elemental que nos hermana, también puede perderse.

Tenemos huapango y danza huasteca, hoy en esta Antología, podemos darnos cuenta que también tenemos poesía.

Ha sido gracias a muchos hombres y mujeres que en otro tiempo expresaron con sus letras el amor a su tierra, y las que en el marco de los festejos de los 100 Años de Historia de Álamo hemos podido recopilar; gracias a esas aportaciones y a las de aquellos que motivados por el proyecto del centenario elaboraron sus poemas, para recordar nuestros 100 años esperanzadores, que ha sido posible presentar este libro, que bajo el nombre de MANDARINAL, ponemos con mucho cariño y amor en sus manos.


TIERRA DE FUEGO

Honor a Álamo que lo merece,

y aplausos al progreso de su gente

pueblo de frutos, de conquistas,

loor a la ciudad que no se vence.

Eres el diamante caro de Veracruz

eres Álamo, el emporio de la Huasteca Veracruzana

a tus ojos fluye el Pantepec

río de vida, fuente de grana.

Por tus venas fluye sangre naranja,

jugo que alivia la sed de tu pueblo.

eres oasis en el desierto,

bridas certeza al caminante sureño.

La delicia de tu aroma de azahares

perfuma el viento que viene del norte;

aroma de triunfos, de sueños celestes,

fruto de mayo que espera su corte.

Eres el paso del que busca una vida,

arropas sus ansias, inspiras su andar

de norte a sur, como golondrinas

los sueños de muchos impregnan tu lar.

Elegante símbolo de tu fe y esperanza,

de esfuerzo y entrega, la parroquia de Dolores;

ahí tus mujeres ofrecen sus rezos,

pues eres el amor de sus amores.

Rocío Pascual Licona

Estudiante de secundaria


TESORO ESCONDIDO

Sentado bajo la sombra de un álamo,

con gran nostalgia, me puse a recordar

tu hechizo abrumador tan contagioso

¡Oh! pueblo mío, cuanto has crecido.

El amanecer resplandeciente de candiles,

igual que de PEMEX un quemador,

como un centinela siempre alerta

a la espera de un gran soñador

Álamo, tierra pródiga de lo impredecible,

tu sangre negruzca inyectó: hálito de vida,

impulsó a México en un nuevo porvenir;

excluyendo el egoísmo en la forma de vivir.

Cómo no te voy a querer

puño de tierra Huasteca

si tú has sido sustento

con tus campos y tu río.

Oro negro, verde y café

¿Dónde se han escondido?

¿Acaso… hay otras sorpresas?

o se fueron como un suspiro.

Sé que guardas celosamente,

en tus entrañas mil sorpresas,

como el perfume de tus azahares

o el jugo de tus frutales.

Pero vuelvo los ojos hacía atrás,

haciendo una retrospectiva,

buscando en tu recóndita historia

tu presente y futuro porvenir.

Tus culturas mágicas ancestrales

ebrias de una alegría multicolor,

todo resulta contagioso;

a eso se debe tu esplendor.

Eres proyecto de vida para la posteridad,

costumbres y tradiciones que contar,

además, sé que con instituciones educativas

tienes que evolucionar.

Generador de nueva dinastía,

que hiciste de la sangre una mezcolanza

¿Mexicanos y de otras nacionalidades?

¡Qué importa!

Si al fin y al cabo todos somos hermanos.

Sendero de revolucionarios,

como Castro y Sandino

Álamo, tú eres gloria

a quien yo quisiera emular;

también sueño despierto por una igualdad social.

Rinconcito generoso de Veracruz,

que brindas hoy como antaño

el progreso a tus hijos,

como al considerado extraño.

Por más que existan las diferencias,

ante cualquier tipo de adversidad,

saldrás avante como siempre

sacando a relucir, la bandera de la unidad.

Paula Evelyn Moreno García

Estudiante de secundaria


MI ARBOLITO QUERIDO

Arbolito querido

eres mi dulce amor,

mi huasteco escondido,

tierra de mucho amor.

¡Oh mi Álamo querido!

hermosas son tus flores,

hermosos tus colores

del amanecer fúlgido.

Cuando el sol se levanta

se entonan tus cantares

y los pájaros cantan

en todos los hogares.

Cantan los ruiseñores,

tu nombre asombrado,

a tus hombres valientes

el fruto cosechado.

Álamo hermoso

de suelo encantado,

es siempre asechado

tu nombre glorioso.

Yo siempre he creído

que sabes a naranja,

ese jugo querido

que nos llega al alma.

Levanta el cocotero

tu humilde canasta,

de frutos hechos oro

que Dios nos abalanza.

De jugo estás lleno,

naranja es tu sabor,

llegas al mundo entero

y es nuestro gran honor.

Los niños alamenses

te rendimos honores

y a tus plantas dejamos

de amor humildes flores.

Además de cítrico,

plátano eres también;

además del tabaco

que cosechabas a cien.

Plátano es tu fruto

que siembras orgulloso

y también es tu gusto

plantarlo muy dichoso.

La tierra del tabaco

fuiste alguna vez

y llenaste el banco

de dinero también.

El oro negro tienes,

que corre por tus venas,

por eso te mantienes

en zonas petroleras.

Cuando no estoy contigo

afliges mi corazón;

pero miro al cielo

y recuerdo tu danzón.

Mi Álamo tan gentil

mi camino de hierro

Tú, mi gran ferrocarril

que en mi corazón llevo.

Mi placita querida,

parquecito amado

es tu zona florida

que a todos ha gustado.

Si estoy lejos de ti

me ilumina tu brillo,

y me recuerdas así

a tú López Portillo.

Por eso mi Álamo

y por muchas cosas más,

por siempre yo te amo

cada día más y más.

Cien años has vivido,

no te alcanza la vejez,

por eso no me olvido

de tu hermosa brillantez

Hoy yo quiero ofrecerte

mi más cálido fervor

te doy este presente,

como muestra de mi amor.

Blanca Estefany Morales Navarro

Estudiante de secundaria


AQUEL ÁLAMO

En una región del norte,

allá por el bello estado,

se encuentra un valle dorado

hermoso rincón huasteco.

Álamo tiene por nombre,

ciudad de la naranja

orgullo de todo hombre

con mucha fe y esperanza.

Con sus danzas y danzones

el pueblo celebra siempre

gracias a sus tradiciones

que lleva en sus corazones.

Aquel Álamo majestuoso

que se ha vuelto tan famoso,

aquel Álamo tan hermoso

es un valle prodigioso.

¡Ay! mi Álamo querido,

estoy tan agradecido,

que aunque me vaya muy lejos

por siempre serás querido

Jair Ricardo Villegas Flores

Estudiante de secundaria


UN SIGLO EN TUS MANOS

Álamo, Tú que eres la luz de esperanza,

en tus manos coloco mi fe,

Tú que eres abrigo y almohada

para pobres y ricos también.

Esas manos que cortan la fruta,

que el olor a naranja te dan,

y tus calles repletas de lucha

donde todos trabajan al par.

Tus escuelas acogen el triunfo

que en tus niños futuro impondrá,

el mañana recibe propuestas

que en la vida final triunfarán.

Es un siglo de vida el que tienes

muchos siglos mejores vendrán;

pues tus hombres trabajan muy fuerte

impulsando esta hermosa ciudad.

Me despido de ustedes amigos

respirando el aroma de azahar,

y les digo serán bienvenidos

este pueblo los va a cobijar.

César Augusto Solís Guzmán

Estudiante de secundaria


RINCONCITO HUASTECO

Álamo que con el sol amaneces,

a ti canto este día,

porque estás lleno siempre de alegría;

y por ello te lo mereces.

Gran rinconcito huasteco

tus hijos muy leales son;

cantan, bailan y ríen

al ritmo de un buen danzón.

Tu franja caudalosa corre

con agua dulce y de color,

a toda la gente sacia

y la llena de amor.

En tiempo de lluvias te derramas

y a todo Álamo espantas,

no importa sus condiciones;

los quieres volver piratas.

Tus preciosas frutas

ricas y dulces son,

y tu cultura hermosa

que nace del corazón.

Los cítricos de tu región

deleitan mi paladar,

y a muchos lugares llegan

después de tanto viajar.

En el Ídolo concentran

todas las variedades,

que por sus hermosos colores

compran todas la ciudades.

De muchas localidades

al municipio visitan,

y admiran tu gran belleza,

que otros lugares publican.

Hace tiempo en sus caballos

la gente lo visitaba,

con todo orgullo decían

eres huasteca dorada.

Todos los alamenses

cuidemos nuestra ciudad,

no tirando la basura;

poniéndola en su lugar.

Te digo de corazón,

el futuro cambiará,

si lo hacemos, con amor.

Gladis Alejandra Reyes Hernández

Estudiante de secundaria


ÁLAMO

Fuente de inspiración y gran admiración,

reflejo de fuerza y voluntad;

nadie te alcanzaba a ver en el horizonte

mas con elegancia y esfuerzo,

te hiciste presente.

Álamo, ciudad completa llena de atardeceres

tomada como ejemplo de unidad,

en obscuras noches que te rodeaban

hoy te alumbra el sol al llegar el alba.

Abridle paso a la ciudad hermosa,

a la ciudad de la naranja

que su color verde posa

sobre su espalda, como una linda mariposa.

Ciudad completa llena de recuerdos

amargos y alegres, obscuros y azulados

combinando sinsabores con lo dulce de la vida

y de todos encuentra la salida.

Lleva en su sangra el néctar de naranja;

en sus inviernos la gente pasa presurosa,

contemplando majestuosa, el agua que acaricia silenciosa

llegando hasta la cumbre victoriosa.

Como decirle adiós a la preciosa,

como decirle adiós si es contagiosa,

de toda la bonanza que de ella brota

y de la esperanza que nunca se agota.

Ciudad de Álamo, que en Dios hallaste gracia

y por sus manos fuiste guiada

hoy que te encuentras en la cumbre esperada

refleja tu amor ¡oh ciudad amada!.

Misael Candelario Castillo

Estudiante de secundaria


FLOR DE LAS HUASTECAS

Hoy llevas glorioso nombre

Álamo Temapache,

y en la cumbres te levantas

como paloma blanca.

Revivimos tus cien años

Junto a nuestros mayores,

y seremos tan radiantes

como ramos de azahares.

Mi hermosa ciudad,

con tus verdes naranjales

y un cielo azul,

y un río largo como tul.

Naciste en la Huasteca Veracruzana

el año mil novecientos seis,

y formaste en caravana

lo que iba a ser mi niñez.

Floreciste a orilla del Río Pantepec,

regadas por sus aguas cristalinas.

Fuiste creciendo bajo la cruz cálida del sol

y el aroma del naranjo dulce en tus colinas.

Tu tierra con muchas riquezas,

nuestro oro naranja es, el de más valía,

ni florentino ni plateado

le llegaría.

Si tus primeros hijos vivieran ahora,

no te reconocerían, cien años ya pasaron

cada día te veo más hermosa.

Un día seré memoria

y abriré los ojos.

Habrá pasado el tiempo

y Tú seguirás ahí, haciendo historia.

Encuentro raíces en tus sueños

y reencuentro mis sueños en tu efigie,

jamás he de olvidar tu gran esfuerzo

y siempre he… de recordar, tu santa imagen.

María Rocío López Mata

Estudiante de secundaria


MI VALLE DORADO

Tierra de fruto bendito,

tu cítrico es lo mejor,

no existe qué se te compare,

pues tienes todo verdor.

La siembra nace en tus tierras

y crece llena de amor,

por ello hace hermoso

nuestro gran alrededor.

Cuando escuchamos tu nombre

parece ser una canción;

es como un celestial verso,

que nos llega al corazón.

Álamo valle dorado,

de ti proviene mi raíz,

eres el más aclamado,

el mejor de este país.

Ana Bertha Mejía Lozoya

Estudiante de secundaria


ÁLAMO PARA SIEMPRE

Álamo es una tierra de trabajo incansable,

un lugar habitado por nobles del corazón.

Personas que van dejando una huella imborrable

como las notas escritas de la mejor canción.

Es un inmenso, fuerte, claro río de cristal,

una ciudad pintada con mil colores

donde la felicidad no es algo temporal,

donde se comparten tanto alegrías como dolores.

Los árboles de álamo el cielo llegan a tocar

uniendo su belleza con el paisaje dorado.

Álamo es una sitio para imaginar y crear:

es un pedacito desde el cielo bajado.

Álamo: tu estación todo el año es primavera,

con campos de cultivo y naranjas color oro.

Cada minuto, cada instante buscar la manera

de conservar y disfrutar nuestro valioso tesoro.

Con tempestades y crueles tormentas superadas,

somos un pueblo que adelante quiere seguir.

Habrá en el camino situaciones inesperadas,

sin embargo es mayor el deseo de persistir.

Cien años de historia con un millón de ilusiones,

se refleja en cada día nuestra sociedad que avanza,

dejando un patrimonio a las nuevas generaciones

que en sus miradas tendrán el brillo de la esperanza.

Álamo no tiene precio y no hay nada que lo iguale.

No existe en el mundo riqueza que compre.

Por su grandeza y por mil cosas más es porque vale:

es el Álamo de ayer, de hoy y de siempre.

Martha Karina Méndez Hernández

Estudiante de secundaria


ÁLAMO

Huasteca Veracruzana,

lugar donde yo nací,

Álamo mi tierra amada,

lugar donde yo crecí.

Con sus perfumados azahares,

cítricos por doquier,

con sus maravillosos lugares,

rodeados del Pantepec.

Chocolate y pan de muerto,

son ofrendas a los familiares,

flores cortadas del huerto

y palmilla adornando los altares.

A la entrada de la ciudad,

yo les digo y no miento,

el colotero sin igual;

que es un gran monumento.

Son parte de tus riquezas,

los frutos y las mieles,

existen muchas grandezas,

por eso te somos fieles.

Huasteca Veracruzana,

lugar donde yo nací,

Álamo mi tierra amada,

hogar donde yo crecí.

María Guadalupe Trujillo Carballo

Estudiante de secundaria


REMINISCENCIA INTUITIVA

Temapache

Te presagio

En sueños de paz

                   -Ilusiones mías del edén-

Cierro los ojos

Te sueño

Recuerdo

Presiento

                 Como al aire

                         Tras los árboles oculto

II

Pongo mis desnudos pies

                             Sobre tu faz

                       Vientre

             Corazón

Lugar donde atesoras

                       El misterio milagro (Vida)

III

Observo

Tu iglesia de nubes

                     Al cielo rosa con su cruz

Entonces

Quiero ser de ti

                   La sombra

Escuchar

                   El canto de tus labios

                                       Ave

                   Y saciar mi sed

Con agua miel de tus entrañas

Salvador Díaz Martínez

Estudiante de preparatoria


ÁLAMO MI MUSA CÍTRICA

Vestida en verdes enaguas

eres más bella que la Eva de Adán desnuda

mis pies descalzos de párvulo

entre tus valles recorrieron,

entonces, como hoy, eras la magnitud de la belleza.

Tus veredas en diciembre

se encoloran de navidad

Cuando el verde y el naranja forman un mandarinal,

los olores tuyos

hicieron sede hasta en mis huesos

y de las noches estelares los cocuyos

entre mis recuerdos se hicieron presos.

Citrópolis,

más que edificios desvencijados;

eres fragmento del cielo

que ante mis ojos ha encallado

más que remedo de urbanidad;

eres gente hambrienta de prosperidad.

Yo germiné en tus naranjales

y quizá fui más feliz que el nacido en tus arrabales

porque bebí de tus manantiales

y con tus bullicios suicidaba a mis soledades.

Entre historias añejas

supe de la bonanza en tus tabacales,

cuando el progreso cayó a raudales,

me dibujaron entre parloteo

el tiempo en que te vestiste de cítricos

cuando se tejió árbol tras árbol

todo el edén que en tus valles veo.

Aún te recuerdo

en los olores de lo antaño

vagan tus perfumes ermitaños

Aquellos que cuando fui patojo

disfrutaba en tus maizales.

Las noches calladas en tus pueblos

se llenan de estruendos

pirotecnia, juerga y fe

se abrazan a favor de los patronos.

Ya cuando transita octubre,

hay jardines con parvadas amarillas

de flores llamadas cempoallxochitl

ellas se preparan para adornar altares.

Noviembre trae en sus días

el olor de los inciensos

ollas con chocolate hirviendo

estallidos de pólvora

que claman a las ánimas

y enuncian la hora de la ofrenda,

se balbucea en los bolsillos

hasta libar el último peso

para que el altar esté repletito

de olores, figuras y sabores.

Cuando fui niño,

también espere a mis difuntos

les marqué el camino con pétalos amarillentos

alcohol, comida y hasta sus fotografías

en barroca y humilde mesa les ponía.

Ya desvanecido noviembre y su empalague,

a la señora de los Dolores

le visitan parvadas de inditos

que vienen a recordarnos la existencia de María.

Entre llantos y candidez

llega la bendición

que amerita la ocasión

para todos los que aún se acuerdan de la virgen.

He visto los ocasos desde los montes

desde las ventanas de tus edificios

y siempre me dejan enamorado

porque hasta la muerte de los días

es bella desde tus espacios.

A veces he llegado a creer

que eres como un jardín

produces bellas flores sin fin,

basta sentarme en tus parques

para admirar el desfile de tus flores

algunas de piel de trigo,

otras de color de piloncillo;

pero siempre bellas de verdad,

yo les escribo versos

a tus campos, a tus flores, a tus espinas

pero así como te amo, amo también a tus ninfas divinas.

Álamo, te pareces a los árboles

que bailan en derredor del Pantepec:

fuertes, perseverantes ante las tormentas e invencibles,

te pareces a la faz de tus morenas

llevas en ti glorias plenas.

A veces entristeces como un otoño;

cuando en tus tierras

no crece el maíz ni el frijol

ese manjar que alimenta a tus hijos

y lloras esa desgracia.

Caen las lluvias en junio

el Pantepec de ser un hilito

pasa a ser una feroz boa

que a veces perdona

y otras desilusiona,

ya en la calma que tienen tus montes

he llegado a escuchar tus risas

esas que emanan de tus aves,

esas carcajadas que enamoran a los hombres.

Allí cantan tus pájaros

y en mi alma te cantan mis células.

El calor de tus veranos,

se parece al de tus mujeres:

embriagante, mitigante e inolvidable.

Llevas en tus horas

la luz que a la melancolía descolora.

Llevas en tus pueblos una historia más que trascendental.

Que si te olvido

te has de preguntar cuando emigro

pero soy mariposa que en ti fue libélula

te llevo en mi hasta la última célula

yo no te olvido, ni lo haré.

Sólo al respirar el último oxígeno

que me has de regalar;

entonces te podré olvidar.

Saúl Cruz Olivares

Estudiante universitario


ÁLAMO… MAGIA Y FOLKCLOR

Álamo… cien años de historia,

cien años de bellos recuerdos,

de arduo trabajo, de magia y folclor.

Ciudad majestuosa de verdes arboledas,

de nubes y canciones,

de gratas tradiciones,

ciudad… de aves y flores,

comparte sensaciones,

la gente con su ritmo envuelve corazones…

Costumbres de millones aquí se han reflejado,

con bailes regionales y trajes culturales,

sonrisas impregnadas, de dicha y emoción,

que llevan en la sangre el huapango y el danzón…

son bailes elegantes, dignos de la nación,

Álamo pone el ritmo y la gente su corazón.

La dulzura de sus frutos tiene magia y esplendor,

que enriquece nuestros valles, con perfumes naranjeros,

su sabor tan especial, llenó el campo

y la ciudad de fornidos coloteros…

tradición por tradición, aquí en Álamo se viven,

en la fiesta tricolor en el kiosco se convive.

El aroma de una flor en noviembre se despide,

el olor a cempoallxochitl; mil altares hoy distingue.

Con sus voces melodiosas cantan aves revoltosas…

vuelan sueños impacientes en las aguas cristalinas…

¿Es el cauce de sus ríos, será el oro de sus valles,

o el color de sus pregones?...

es lo fértil de sus tierras que conforma poblaciones,

caminando entre sus prados, recorriendo sus siluetas,

me doy cuenta que no existe quien se robe su belleza…

Álamo tiene grandeza, magia y tiene amor…

Álamo, es una ciudad que cobija con su aroma,

que nos guarda en la memoria, sus cien años de historia…

sus cien años de folclor.

Lizeth Felipe Hernández

Estudiante de preparatoria


ESTRELLA DE ÁLAMO

Eres hermosa ¡oh! flor de azahar

anuncias la llegada del sol,

fresca y perfumada, reflejas a tu alrededor

pureza e inocencia y en tu centro,

llevas la mancha del calor y la alegría.

Amas al sol por las mañanas,

aún cuando antes de su llegada

tiembles de frío y sientas,

que se te rompe el alma.

Lo esperas bañada de rocío,

y ese natural que te distingue

¡Crees que vale la pena todo esto!

Cuando al final lo tienes;

El calor que te brinda es inmenso.

En ese momento te sientes protegida

te sientes realizada y no te das cuenta,

que el atardecer está tras de ti

y te sorprende, te sorprende…

Él te brinda ese calor,

que añoras por las mañanas,

pero se excede y te marchita,

te marchita cada vez que parece

que brilla contigo, pero brilla solo.

Cada vez que una nube pasa, él te marchita

se va de tu lado y lloras, y gritas;

pero tu voz sólo da vueltas en el aire

él no la oye, llora y gritas.

El jamás voltea la mirada hacia ti,

¡Es que no se da cuenta de lo que te pasa!

Tú, belleza del campo, sientes que te secas,

ese capullo que empezaba a brotar

se ha marchitado.

De lo que fuiste ayer, ya nada queda

sólo el dolor implantado en la raíz

que aún sostiene , pero que ya

más no resiste.

Ya nada queda, estas muriendo

mientras él, mañana volverá a empezar.

Y la semilla que proviene de ti nace.

Pero tiene miedo, mucho miedo.

Y esa semilla ausente habla,

pero su voz no te toca,

y siente, y piensa, pero tiene miedo.

Llora y grita, pero en silencio,

y como ausente vive.

Aquella estrella de Álamo

que perfuma los campos,

guarda una historia que sólo

ella y el sol conocen.

Guadalupe Bautista Martínez

Estudiante de preparatoria


UN LUGAR PRODIGIOSO

Un lugar prodigioso

que nos llena de alegría,

es nuestro Álamo hermoso

que ilumina nuestros días.

Tus comidas exquisitas,

que el paladar llenan de placer,

tus culturas y frescuras,

que alimentan nuestro ser.

Las mujeres muy hermosas,

al igual que un atardecer,

pues sin ellas nuestro Álamo

no sería lo que es.

Un lugar muy distinguido

por tus fiestas patronales,

tus ferias, tus costumbres

y tus grandes pastizales.

El trabajo que fecunda,

como agua de un manantial

y… la fruta muy madura

la naranja sin dudar.

Álamo estos versos son para ti,

pues tu tierra es tierra fértil,

tierra de esfuerzos para vivir,

por eso digo con orgullo,

¡Álamo soy de ti!

Luciene Rodríguez Leyva

Estudiante  


CONSENTIDAS ALEGRIAS DE ESPERANZA

Hoy estás aquí, en un mismo tiempo

y en un mismo espacio.

Cuando te acercaste a mi, yo no era nada,

más en mi encontraste la riqueza tan anhelada,

quizá negro fue mi parecer, pero valioso.

Fundaste en mi tus esperanzas e ilusiones

quedándote a vivir en mi corazón,

comenzaste a construir mis venas,

donde hoy circulan tus piecesitos.

Pusiste en mi cuerpo tus flores y campos

alimentando con esmero el milagro de mi ser.

Como un bello sol al atardecer

mi espíritu se llenó de los frutos

de aquella semilla que un día plantaste, cuidaste y viste crecer,

para después cortar una esfera grande y jugosa

impregnando su olor y naturaleza a la tierra que lo vio nacer.

Gracias a la silueta humana, fuerte y responsable

que nunca se deja vencer.

Tu alegría me llena de calma

así como la valentía por sacarme adelante

y construir cada parte de mí,

formar parte de tus proyectos y aspiraciones

que avivan la llama que me hace sentir.

Como si fuere a recibir cada día la primavera

a mis ojos sale el sol, todos cantan entusiastas,

bailando bajo el son que distingue a la región.

Tu franqueza y altruismo, singular comunidad

recorren todo mi organismo;

brindando soporte al porvenir.

En tus fiestas y celebraciones destellas orgullo

al ser parte de mí,

pues luchaste por mi suelo, y gritaste

¡Viva!, ¡viva la libertad!

Libertad que ahora te llena de igualdad y fraternidad.

Pronto volverás a llenarme de colores,

de flores amarillas y naranjas como el sol.

Contrastando su hermosura con el sabor de tus manjares,

un mosaico de sabores, calaveras y expresiones

que renuevan tus raíces,

sin la ausencia de la nube legendaria

y perfumada que encamina a mis difuntos,

que formaron ya mi historia y que hoy están en la memoria.

Aquellos que decidieron triunfar, en periodo de tus cambios;

la revolución.

Dirigiéndose iluminados por las veredas de la noche,

100 y más velitas

que demuestran un nuevo aniversario,

evitando que te pierdas en tu largo caminar.

Y todo se condensa en tu espíritu de amor.

En la noche buena, todos juntos como hermanos

se preparan para la ocasión de esperar un año más con fe

y deseos de prosperidad.

Pidiendo tú y yo seguir juntos al futuro y más allá,

logrando metas que forjen mi existir,

uniendo más lazos a ti,

porque tú sin mi no eres nada

y yo sin ti mucho menos.

Por eso y más con sinceridad puedo pregonar

a los cuatro vientos

el orgullo que siento por ti,

porque eres una gran comunidad;

que día a día forjas mis

consentidas alegrías de esperanza

Soy yo, tu Álamo que tanto

te ha querido, te quiere y te querrá.

Dulce María Celerino Bautista

Estudiante


REGRESO A MIS RAÍCES

¡Oh! tierra, mi alma te llama,

te aclama con gran fervor

y pide a gritos mi mirada

volver a verte, Álamo de mi amor.

Recuerdo aquella niñez mía,

cuando era puro mi corazón

que entre verdes valles corría

y jugaba con ilusión.

Tus ojos crecer me vieron,

con esperanza de un futuro mejor

y poco a poco, fue ascendente

tu proceso de superación.

Cien años han pasado

desde tu fundación,

aquel pasado no se ha olvidado

pues son cimientos de esta región.

Campos verdes de fresco rocío,

espacios azules de brillo de sol,

llanos grandes de oro negro fundido

que enriquecen a mi nación.

Gran tesoro el que Tú tienes

que me heredas al nacer,

siento orgullo que crece y crece

al verte florecer.

Han pasado ya los años,

y yo estoy lejos de ti,

mi sangre llama a mi huasteca

sin la cual no puedo vivir.

Mañana regreso, voy camino a mis raíces

¡Ya quiero volver a ver esos valles,

el lugar donde nací, sentir el aire puro

y ver a mi gente por doquier!.

Estoy desesperada, ya quiero estar allá,

vivir lo que me queda

festejando sus costumbres

en todo su esplendor.

Mi destino ya está escrito

que debo regresar a ti

pues quiero festejar contigo

tus cien años de existir.

Ninfa Janeth Hernández Hernández

Estudiante


CIEN AÑOS DE ESPERANZA

Bajo el cielo azul,

de un pueblo que enriquece,

los suelos verdes

del estandarte mexicano.

Siento un olor profundo

que quema el fruto,

que se extrae al estilo virgen de las manos,

y el soporte cansado de las espaldas.

Puedo ver en nuestras frentes,

las leyendas de batallas perdidas

y guerras ganadas;

cambiando sombreado por iluminado.

Recorro los caminos

sabiendo que en cada piedra,

un recuerdo ha de quedar,

murmurando historias de mi pedacito de tierra.

Todo en vano no se ha de olvidar,

a veces triste puede ser la suerte;

más los cambios parecen hacernos fuertes,

aunque la raíz no se acaba porque el tallo esté mal.

Miro a los niños reír libremente.

Reír libremente,

adivino en sus ojos

la inteligencia de un más allá.

Muchos pueden pensarnos débiles,

faltos de carácter,

pero olvidan que aunque el enemigo parece pequeño,

nuestras almas nacen de la eternidad.

Soñemos por nuestro Álamo querido,

confiando en el ensueño perdido,

fundiendo las palabras,

con ideas temerarias.

Que protegen en su seno,

las visiones de nuestra gente,

que muestran los rostros

que veo por las calles.

Dejemos que nuestras voces se escuchen,

estremeciendo corazones,

enseñándoles que no existe aquí el jamás,

colmando la única verdad.

Tallemos en nuestras mentes

el firme acervo del contar,

lo que la sabiduría de nuestro pasado

supo saber cimentar.

Y ante tus 100 años de libertad,

podemos fácilmente recordar,

la riqueza del manto café,

que representó el tabaco.

Somos la generación con aroma

a embriagante azahar,

bebemos de los relatos

algo más que la imagen de un lugar.

Haciendo a mi ciudad más bendita,

capaz de acariciar la sagacidad,

de quienes nos educan para innovar

manteniendo posible todo en una gran realidad.

Ante el orgullo infinito

del piso que tocamos,

se enciende la vela

de un triunfo por el que exclamamos.

Y al afán de saber colocar,

la honra en nuestras tradiciones,

llenas de color, música y diversión,

hasta las que llega la sapidez del cítrico.

Con anhelo en nuestros pechos,

y al compás del rigor naciente

de ésta siempre cálida zona norte de Veracruz,

se escucha el grito de las tres hermanas huastecas.

No hay paisaje más hermoso,

ni más soberbio,

que pueda demostrar mejor

que nuestro viejo amigo río donde se refleja el sol.

En nuestros pulmones podemos saborear,

la pureza que emana de la naturaleza,

que lleva consigo el calor

ferviente de esta tierra de promesas.

¡Oh, Álamo querido!

supiste acoger en tus brazos,

el sabor encendido

del sendero mexicano.

IIeana Zunaxi Vázquez Romero

Estudiante


CIEN AÑOS DE HISTORIA

Trinen aves melodías, soplen vientos

de alegría, peces dancen el sonido

del inmenso regocijo

por nuestro Álamo querido.

Porción de Huasteca Veracruzana

la hacienda de Xicuaque vio formarte

y la revolución hizo en ti forjarse

¡El valor, el heroísmo y la esperanza!

Álamo, adorar a Dios por tu fundación

orgullo huasteco a nuestra nación

honrar los hombres que con brío y tesón

bases han puesto para tu evolución.

Has cumplido en este día

cien años de tu gloria;

que escrita está como poesía

con letras de oro en la historia.

¡Álamo!, la tierra es tu cuerpo,

el río Pantepec y Vinazco tu sangre

y tu alma cada habitante que en su pecho

estandarte, ondea el esfuerzo y el progreso.

¡Álamo!, pedazo de tierra veracruzana

donde la cultura y trabajo hacen gala

y el gigante monumento a tu entrada

emblema cabal de tu espíritu de batalla.

Como el águila extendiendo sus alas

y con ímpetu eleva por aires su vuelo

con mirada a la cima del firmamento,

Álamo así es tu crecimiento.

¡Álamo!, ¡Álamo!, ¡Álamo!

¿Cuántas veces he de nombrarte?

si de mi corazón formas parte

y este siglo es mi júbilo celebrarte.

Álamo, es deseo de todo alamense

por ver en ti un futuro fulgente

donde paz, armonía y unidad reine

donde crezca el bienestar de tu gente.

Álamo, el camino sea trazado

y está en todos la fuerza de lograrlo,

hacer de ti en tu próximo aniversario

ciudad más lustre y orgullo expresarlo.

Álamo amado tomas mis presentes,

¡Valor!, ¡esfuerzo!, ¡respeto! y ¡honradez!

para escribir en tu historia creciente

un glorioso centenario siguiente.

Bernabé Rocha Osorio


ÁLAMO, BELLA REGIÓN

Sucedió hace ya cien años

que esta región se formó,

orgullosos hoy estamos

de tener tan alto honor.

Álamo lleva por nombre

veracruzano rincón,

vivimos bien tus costumbres

nos llena tu tradición.

Álamo de mis amores,

tierra de grandes riquezas,

tus frutos de mil sabores

se cultivan con nobleza.

Álamo, bella región…

Dios te otorgó como un don

que en tu gente y tus rincones

tengas tus grandes valores.

Dora Alicia Cruz Álvarez


CAMPESINO ALAMENSE

Muy temprano el campesino

su tierra va a trabajar,

con la esperanza y el ánimo

de ver su siembra progresar.

Dedicado a su labor,

jornadas largas al sol

tendrán como resultado

una cosecha de amor.

Amor por esta región

al cual la naturaleza,

en su infinita riqueza,

le otorgó tan grande don.

Álamo, bello rincón,

tienes en tus campesinos

gente de mucho valor.

La naturaleza dio a esta tierra

dones de grandes riquezas,

en sus entrañas se siembra

y sus cosechas progresan.

Dedicándose sus gentes,

jornadas largas al sol,

se verán los resultados

en esta noble labor.

¡Álamo, tierra nuestra!

que orgullo siento al mirar

tus milpas, tus naranjales

que hermosos frutos nos dan.

Dora Alicia Cruz Álvarez


ES UN ORGULLO NACER EN TU SUELO

Aguas del río Pantepec

bañan a tu faz morena;

por ello es que tu ciudad

luce una imagen serena.

Del yacimiento en tu mina

se explotan esferas de oro

exportando el dulce néctar

que es un valioso tesoro.

El oro en racimales

ayer tu huerto lució,

sólo se oyen historiales

porque desapareció.

Del oro negro no hay más,

los gringos se lo han llevado.

pero eso no importa ya;

con tesón te has superado.

De abanico en calendarios

eres progreso y frescura;

hojas descienden a diario

forjando una historia pura-.

Un pectoral reluciente

que consta de un centenario,

es lo que porta tu gente

en este tu aniversario.

Narran de ti los cronistas

trascendente trayectoria,

desde que fuiste plantado

allá, cerca de la Noria.

¡Cuánto fruto ha nacido!

ya de tu verde follaje;

y en ciudad te has convertido

por tu vasto mestizaje.

Germen de moreno arcilla

que en tu vientre ha germinado;

los poderes y su silla

a Álamo fueron llegados.

El señor Guillermo Vélez

con sabiduría acertada

y en Congreso del Estado

su petición fue aceptada.

Familias muy honorables

la cuna de antecesores,

forman hechos memorables

que comparten escritores.

Ganas un título noble

y en la Huasteca es notorio

más que Álamo eres un roble

por tu pujanza de emporio.

¡Me contagia tu alegría

en mi paso transitorio!

aunque me esté sólo un día

me llevo aquí tu jolgorio.

Haber nacido en tu suelo

es para mi un gran orgullo,

tener por techo tu cielo

y por lámparas cocuyos.

En estas notas presentes

mi corazón volcó entero,

aunque de ti esté yo ausente,

Álamo ¡Cuánto te quiero!.

María Dolores Reyes Herrera


ÁLAMO

Álamo:

Tienes el alma blanca

como las azucenas,

del color de la manta

son tus maderas.

Tu vestido es el follaje

de los verdes naranjales;

y te bañas con el cause

del Vinazco y Pantepec.

Un tesoro son tus gentes

de nobleza y de bondad;

junto al álamo y los sauces

tu perfume, es flor de azahar.

A lo largo del camino

son extensas tus jornadas

con el sudor del campesino

y el rocío de las mañanas.

Tierra llena de esperanza

del tabaco y la naranja

donde allí la platanera,

en su momento, fue bonanza.

Recordando la estación

el sonido del silbato

cada grupo a su vagón

cada hombre a su trabajo.

Hombre cabal y muy valiente

lo que fue Guillermo Vélez,

gloria y honra al presidente

el que trajo los poderes.

Yo te guardo en mi memoria,

fuiste un auge petrolero

ya eres parte de la historia

y corazón de cada obrera.

Aquel paso del chalán

que de niño disfruté;

había peces como el catán,

la mojarra y jurel.

Las mujeres en la plaza

ofreciendo mercancía;

-pase, pásele marchante-

comenzando un nuevo día.

Tus platillos regionales

muchos hechos de maíz;

alfajores, pan, tamales,

los pemoles y el zacahuil.

Son las fiestas de mi pueblo

la alegría y la diversión,

con la trova de un huapango

o la cadencia de un danzón.

Vicente Montalvo Vázquez

Profesor


SEMBLANZA LÍRICA A ÁLAMO TEMAPACHE

Hace cien años ya; cien años que Dios acarició tu suelo,

y lo vistió de llanuras, cálidas, fecundas y serenas.

De una casta noble pobló toda su tierra, ¡indígena presencia!

que con el nombre de Temapache te erigieran.

Tu vientre, le irrigó con los húmedos encantos,

del Honda y Buenavista, arroyos que por ahí van serpenteando

y sus prósperos anhelos entes valles van dejando.

Tu alma, la bendijo Dios con sus sublimes dones,

y a la virgen Del Carmen y a Santiago Apóstol te dio como patrones;

emblemas de tu credo, que invaden de fe los corazones

cuando en tus fiestas estallan emociones;

de música, canciones, danzas, ritos y oraciones;

compendio armonioso de tu folclor y tradiciones.

En tus campos se mecen tus verdes tabacales

y reverberan los triunfos que a tus hijos los colman de bondades.

Productos que te han dado renombre y que ciñen de azahares

tu belleza; ¡los cítricos! columna vertebral de tu grandeza.

De tu subsuelo, del petróleo emana la riqueza,

y tus recursos agrícolas, ganaderos y pesqueros,

que también a tu economía dan fortaleza.

Tus comunidades, testigos fehacientes de lucha y de glorias;

Chapopote de Núñez, Estero del Ídolo, La Camelia,

Potrero del Llano y Álamo, tu cabecera.

De tus hijos que con su arduo trabajo te enaltecen,

el tesón de tus hombres y mujeres, que a tu suelo lo humedecen

con el sudor bendito de sus frentes.

¡Voluntades férreas! forjadoras de sueños y verdades.

De ilustres hombres honras las memorias; Lázaro Cárdenas,

Salvador Díaz Mirón, Venustiano Carranza,

Don Miguel Hidalgo,y el Benemérito Don Benito

Juárez; ¡regios monumentos!

que enaltecen el diario acontecer de esas tus calles.

La iglesia de Santiago Apóstol donde la fe quedó petrificada;

construcción de estilo plateresco, bastión cultural en que se palpa,

de tu pasado, tus raíces prehispánicas.

Hace cien años ya, que de tu pueblo se crearon los cimientos,

y en la nostalgia que desborda el tiempo; surgió la gran ciudad,

donde hoy se guardan cien años de recuerdos.

¡Cien años de historia! que orgullosos se yerguen

en cada rincón de tu hermosa geografía.

¡Álamo, Temapache! que en punto sutil de la

Huasteca germinaste,

que fecundas con esmero, cada simiente de tus

pródigas llanuras.

¡Temapache! que del nahuatl tu nombre lo heredaste;

tu gastronomía de platillos ancestrales,

tus manifestaciones de mosaicos culturales,

y esa esencia pura que corre por tu sangre.

Esencia que brota de las cuerdas del violín y la jarana,

cuando armoniosas las notas se desgranan

al interpretar un son huasteco, o lo mismo acompañar

al decimero.

¡Álamo, Temapache! centenario que brilla en la Huasteca,

acunado, en el verde nicho de tu exótica natura.

Tierra que invocas, la inspiración de múltiples artistas,

y que pones en las manos letras vivas

de él que hilvana retablos de tu historia, tu cronista.

¡Álamo, Temapache! cien años de vida te celebran;

cienazos de vivencias que a tus hijos en las manos les entregas.

¡Álamo, Temapache! ¡tierra de Dios!, ¡tierra Huasteca!

¡Álamo, Temapache! bendito seas.

Juana Medina Hernández


TRADICIÓN

Olor a velas quemadas

y flores de cempoallxochitl,

casas adornadas con altares y mantos;

pan de muertos y chocolate,

comidas de sabores múltiples,

compadres y amigos comparten

las fiestas de todos santos.

Dos de noviembre es el día,

un trago de mezcal se antoja,

mientras en la pila hierven

tamales envueltos en hojas;

otro día hacia el panteón

la familia se dirige

llevando flores y ofrendas

devotos de corazón.

Tradiciones y culturas

en Álamo jamás pasarán,

pues abrigas en tu seno

la alegría del cantar.

De tus huapangos el baile

y si algo desean saborear

zacahuil es la comida

que agasaja el paladar.

Masafinas y pemoles,

chameles de elote tierno,

calabaza en miel endulzada,

en el tianguis del domingo

nuestras indígenas venden

con sus enaguas de manta

y sus blusas bien bordadas.

Viviana Hernández García

Jefa del Departamento de

Cultura del Municipio


MI TIERRA EN SUS CIEN AÑOS

En un rincón de mi estado,

justo al norte de Veracruz,

existe un legado de tierra

del que no te imaginas tú.

Cien años cumple de historia,

mi tierra, de norte a sur;

cien años se dicen fácil,

pero no como piensas tú.

El tiempo ha recorrido los verdes

de esta tierra morena,

tierra de verdes campos,

tierra que canta y pena.

De nostálgicos recuerdos

yo te podría contar,

pero prefiero decirte lo bueno

porque quiero tu alma alegrar.

Mira mi amigo, mi hermano

lo que te voy a decir,

que de todo este bonito estado

mi tierra es el porvenir.

De ella se obtienen productos

como los cítricos y el maíz,

mil variedades de frutos

¡sabrosos hasta la raíz!

Su fauna y su flora abundantes

tan grandes son como su río,

el gran Pantepec caudaloso

que si te cuento lo que ha hecho, te enfrío.

Ahí como lo oyes, te digo,

que mi tierra es un prodigio,

no hay nada que no produzca

que hasta el petróleo tiene prestigio.

Mi tierra es canción por cultura,

por su educación y variado folclor,

por su magistral monumento: el cocotero,

por sus hombres y mujeres en flor.

Son muchas las cosas, de veras,

que de mi tierra podría compartir,

y si tú conoces entera,

en ella desearás vivir.

Ya nos vamos contentos mi amigo,

mis paisanos ya van a salir,

a festejar a mi tierra su fiesta

de cien años de vida feliz.

¿Qué cómo se llama mi tierra,

inquieto me preguntas tú?

esa tierra bendita se llama,

“Citrus Terra”: ¡Mi Álamo Veracruz!.

Raúl Arrieta Ochoa

Profesor del COBAEV No. 5


ÁLAMO, TUS RECUERDOS

Álamo bella región

con tus cerros y praderas,

tus mujeres con enaguas

luciendo bien sus caderas.

Lugar hermoso querido

con verde manto en laderas,

cubriste con tus riquezas

todas, todas las plataneras.

fuiste un auge petrolero

y esto es cosa del pasado,

hoy mandas al extranjero

jugo puro y concentrado.

Los huapangos con jarana,

con guitarra, las canciones,

no hay otro como tú

por todas estas regiones.

Allá en años setentas

el tabaco nos dio vida,

cuando todos trabajaban

y nadie emprendía la huida.

El chalán ya no despega

trasladando mucha gente,

pues hoy ya has progresado

pues ya contamos con puente.

Es tradición de mi pueblo

que no se debe olvidar

recordar a nuestros muertos

haciéndoles un altar.

Con aroma de palmilla

y fragancia de copal,

saborear un chocolate

con un pan y buen tamal

Los domingos en tus fondas

piden buche y nenepil,

en los puestos de la calle

¡Huele rico el zacahuil!.

Fuiste cuna de culturas

que en tu tierra se postraron,

así lo dicen las pruebas

que en tus tierras encontraron.

Pirámides, monolitos

y los campos de pelota,

piezas grandes invaluables

monumentos de valor.

Las lenguas que aquí se hablan

provienen de esta raíz,

la Huasteca, la Tepehua,

la Nahuatl y la Otomí.

Este lugar está lleno

de terreno naranjero,

se logró hacer una imagen

en honor al colotero.

Es un hombre jornalero

que con su fuerza demuestra,

para tener vida digna

no hay que irse al extranjero.

Los gringos están muy lejos

y la distancia es brutal,

no te marches compatriota

puede resultar mortal.

¡No te vayas campesino!

Quédate aquí a trabajar,

con el sudor de tu frente

la miseria has de dejar.

Yo quisiera tener alas

y volar por todo el valle,

para describirte todo con más lujo de detalle.

Cliserio Velásquez Lechuga


ÁLAMO DE MIS AMORES

Puerta agrícola de los huastecos,

Álamo de mis amores…

generador de productores,

de plátano, tabaco y cítricos.

Cien años de esfuerzo compartido;

tierra de la esperanza,

recuerdo con añoranza,

cada momento vivido.

Tierra blanca, Potrero y Alazán,

Guadalupe y Soledad,

de gran productividad,

de petróleo, aceite y afán.

Tus primeras viviendas fueron,

de palma, embarro y otates;

de madera y lamina construyeron,

inmigrantes comerciantes.

Parque Benito Juárez,

parroquia de los Dolores;

costumbres de tus pobladores,

de la sierra y de otros lares.

Su recodo en el rió,

formado por Pantepec y Vinazco;

desde el puente veo su poderío,

septiembre y octubre, todo un lío.

Nadar era obligado,

pescar y cazar también;

acamayas, catan y pescado,

Gallareta y venado… ¡Que bien!

Para soñar, mujeres bellas,

Temapache, Alazán y Potrero,

para bailar, tus doncellas,

Barrio de las Flores primero.

Zacahuilt, cecina y enchiladas,

huapango, jarana y son;

con gusto y de corazón,

bocoles, mole y empanadas.

Álamo de mis amores…

no te supimos cuidar,

perdón por nuestros errores

¿Te podemos rescatar?

En Dios y nuevas generaciones,

confiamos tu renacimiento;

emporio de las Huastecas señores,

resultado del entendimiento.

Tierra fértil y bendita,

ganado y frutales produce,

profesionales y gente bonita,

en primavera ¡Que bella luce!

Orlando Monroy Méndez

                                               


A LA CIUDAD DE ÁLAMO

¡Salve Álamo! Ciudad esclarecida

hoy cantarte quisiera de victoria,

la forma oratorial inquisitiva

por tu egregia condición de gloria.

Más no busques de Píndaro o de Alceo

la música en el verso, o la finura,

pregono y canto, lo que siento y veo

ciudad fértil, de bardos y de curas.

Por ti, por tu abolengo y tu grandeza

tus hijos formaremos como hermanos,

un pueblo colosal, por la entereza

en ser probos, cual éticos ancianos.

Conjura por tu Dios el sortilegio

del crimen, del rencor y la venganza.

vivamos el amor que en el colegio

tuvimos por precepto y esperanza.

Serás de este girón veracruzano

piloto de cultura, y de progreso,

verán tu proceder del todo humano

con el pobre, el mezquino y con el preso.

Veloz escriba escribirá tu historia

dejándole al futuro una libreta,

repleta de epopeyas, y memorias

y así tus glorias… cantará el poeta.

Filemón Sarmiento Damián

Músico concertista

Saludo al pueblo de Álamo, cuando fue exaltado al rango de ciudad; 1974.


ÁLAMO

Árbol origen del nombre de mi pueblo

Árbol, que creces,

a la vera del camino,

y tu fronda

cobija al caminante,

árbol, hermoso y arrogante,

tus hojas se mueven

cual vaivén de blancas olas,

dando frescura al susurro

de los vientos

Tú que miras pasar al caminante

raudo y veloz por los senderos,

dices adiós a los viajeros

que van en busca

de nuevos horizontes.

Árbol que eres heredero

del buen nombre de mi pueblo

hoy te rindo honor y pleitesía,

desde lo más profundo de tu tronco,

hasta el bello follaje

de tus hojas.

Álamo, que luces

a la orilla del camino

y que recuerdos llevas a mi mente

que el nombre que lleva

hoy mi pueblo

es herencia del nombre

que tú llevas,

oh, mi árbol.

¡Álamo, tú eres!.

Felipe Solano Licona

Profesor jubilado, historiador y

cronista de la ciudad


ÁLAMO

Vengo a cantarte con humilde acento,

porque en ti yo me inspiro fácilmente,

porque sé que te quiero y es muy cierto,

porque yo aquí nací, soy de tu gente.

Eres la cuna que me vio primero,

la faja de oro de Huasteca ardiente,

te inicias como campo petrolero,

logrando transformar el medio ambiente.

Tu riqueza es virtud porque en tu tierra,

hemos visto cumplirse el evangelio;

si el grano de trigo que se entierra,

muere para dar vida sin remedio.

Y tu campo en que germina todo,

oro verde produjo mucho tiempo,

dándonos el orgullo de algún modo,

de ser felices en cualquier momento.

Y la inquietud del hombre campesino,

que siente con amor ese trabajo,

pensando que este ha sido su destino,

siembra maíz, fríjol, caña y tabaco.

Y al paso de los años se agigantan,

cultivos de naranjos y limones,

no faltando quien siembre ya otras plantas,

también se ven los mangos petacones.

Las mujeres orgullo de tu tierra,

son el amor fecundo de tus hombres,

amor apasionado que se encierra,

que da felicidad aún siendo pobres.

Has sabido burlar el desafío,

eres un pueblo lleno de emociones,

pues las aguas que corren por tu río,

también te hacen sufrir inundaciones.

No sé que tienes Álamo querido,

que el que pisa tu suelo se enamora,

encuentra aquí la paz que no ha tenido,

y si de aquí se va, cuanto te añora.

Siempre te has distinguido por tu gente,

de su saludo más que mexicano,

“quihubo mano” lo tienen ya en la mente,

tratando de encontrar siempre un hermano.

Son tus frutos belleza a nuestra vista,

el verde tus hojas la esperanza,

tus azahares aroma que conquista,

para entregarte a ti nuestra confianza.

Mucho podría decir para alabarte,

y al que hable mal de ti, lo desafío,

con mis versos hoy vengo yo a cantarte,

porque yo aquí nací y te siento mío.

Manuel Ríos Cerecedo

Médico Cirujano y promotor cultural


ÁLAMO

Álamo vergel florido

de aromas primaverales,

lindo lugar que yo admiro

de verde jade vestido,

con mágicos naranjales.

Manto blanco sus azahares,

encajes de filigrana,

glaciar es tu floración

cual techos de porcelana.

Linda y próspera ciudad,

potencial citricultor,

de la Huasteca eres flor

del norte de Veracruz

eres esperanza y luz

del hombre trabajador.

Tus campos alfombra verde,

bello manto que sorprende,

olfativas de mil flores

y aroma de hierba verde.

Emporio citricultor,

son tus tierras tropicales

cual olas de verde mar

tus inmensos naranjales.

Álamo rincón huasteco,

donde pasó el hacedor,

dejando profunda huella

es un lugar con estrella,

nido del agricultor.

Nada, nada te faltó,

porque Dios todo te dio,

con su infinita destreza

y su magia derramó

la madre naturaleza.

Álamo, ciudad hermana,

lugar de citricultores

tus mujeres son las flores

que tus calles engalanan,

paraíso tropical,

en el país tienes fama.

El Pantepec serpenteante

que enmarca tu fértil tierra

y sus aguas regalarte

tributarios de la sierra.

Tus álamos verde mar,

tu nombre proporcionaron;

la vieja palma y el sauce

siempre los acompañaron,

Las riberas de tu río

sus orillas adornaron.

Álamo de ensoñación,

de lindos amaneceres

inspiración y canción,

cuna de hermosas mujeres.

Oasis verde esmeralda

tu cañada y lomerío,

que abraza tu hermoso río

convirtiendo tu labranza

en un verde de esperanza

y una floración preciosa

que embriaga con su fragancia.

Esas aguas de tu río,

en eterno movimiento

es riqueza y es sustento,

es humedad ribereña

que las plantes van nutriendo

La naranja es tu estandarte,

ciudad norveracruzana

eres bastión y baluarte

que ya cruzó las fronteras

y debemos valorarte,

fértil tierra mexicana.

Ávalo del viejo barrio

fue centuriano vigia,

imposible de olvidar

árbol de historia y recuerdos

que cosas habría contado

si hubiese podido hablar.

El Ídolo en movimiento,

fuente de vida y sustento,

de Álamo es el complemento.

un oasis naranjero

y es vida del colotero.

Recordar cosas de ayer,

de caballos el tropel,

de tu vieja maquinita

quedó sepultado el riel

todo pasó a ser historia

y sus triunfos y sus glorias,

como un recuerdo bendito

quedó escrito en un papel.

Álamo, creación divina;

tierra de naranja y mango,

tabacales del ayer

donde florece la espiga

con húmedo amanecer

que el hacedor te bendiga

con su infinita bondad,

que tus campos fructifiquen

por toda una eternidad.

Mardonio Rodríguez Díaz


LA ENDECHA DEL NARANJO MORIBUNDO

Cuán lejos se quedaron con el tiempo

en las ácidas entrañas de mi madre

y sacadas cual se sacan de placenta

las semillas que tuvieron

como tengo yo la muerte lenta.

Y al brotar ansiosas de la vida

crecieron y formaron su varita

y con yemas y cuchilla me injertaron

al árbol, que mi espalda cargaría.

Hubo un tiempo en que mis ramos tal lucían

como esferas enchapadas de oro puro

y ahora todo veo confuso, oscuro

en medio de malezas y herbazales.

Do quedó aquella inmensa gloria mía

que al nacer febrero, se llenara de alegría

con azahares níveos y tan llenos de ambrosía

al presagio tan hermoso en naranjales.

Que brilla como oro al nacer el día

y engarzaban en follajes verde jade,

do quedó aquella santa algarabía

y aquellas aves que cantaran con dulce melodía.

¡Ay de mí al declivar mis horas!

mi luz y resplandor son sólo sombras,

ya soy fantasma cubierto por las frondas

de secapalo, verdugo de pasadas glorias,

cuando a la luz del día o de la tarde vea

ocultarse el sol detrás de la montaña,

seré un tronco con ramas que ladea

y estaré seco hasta la misma entraña.

Y cuando gentes vayan por leña en sus rumores

mis ramas quisieran ocultar ya sus temores,

no podré dar de mi parte ni un solo grito

cuando, en humo se me empuje al infinito

o a mi tronco lo amortajen los azahares.

Leonel Clemente Pazarán

Exdirector Casa de Cultura e historiador


DIADEMA DE AZAHARES

Esmeraldino es el tono

de la alfombra de tu suelo,

con huapangos yo te entono

décimas bajo tu cielo.

Númen de esmeralda y oro

fragancia de naranjales,

porque en el cítrico foro

vuelan hadas matinales.

Eres mi tierra querida

un remanso de confianza;

traes a mi mente sufrida,

el recuerdo y la esperanza.

En tu suelo yo nací,

Álamo de mis amores;

desde niño yo bebí

tus aromas seductores.

Álamo es mi tierra bella

que mi cuna acarició,

de huasteco llevo huella

pues su encanto me vistió.

Cuando mi destino llegue

a su momento final,

y a la tierra yo le entregue

el tributo eternal.

Entonces bajo tu sombra

quiero mi noche dormir;

pues en tu esmeralda alfombra

podrá mi sueño vivir.

Mi alma pedirá al arte

sus angélicos cantares

y en el éter coronarte

con la diadema de azahares.

Marco Antonio Guerrero Juárez


EL SURGIMIENTO DE ÁLAMO Y SUS CUATRO OROS

Y fue en el río Pantepec

con su verde azul impresionante,

con su música,

con su fuerza,

en cuya orilla

estaba el sitio indicado.

Ahí,

en la exhuberancia de la naturaleza

bajo un cielo límpido y sereno

nació mi pueblo.

Los álamos robustos

azuzados por el viento

fueron los testigos.

Nació intrépido,

al poderoso impulso

de los veneros de petróleo.

Nació cobijando,

los sueños y esperanzas

de hombres esforzados.

Nació rico,

resplandeciente en oro negro,

El primero de sus oros.

En esta tierra de libertades

diferentes nacionalidades

unieron sus pensamientos.

¿Fue por eso que aquí Sandino

soñó y planeó

la libertad de Nicaragua?

Puede ser…

Lo cierto es que mi pueblo

mi Álamo,

Álamo de sueños libertarios

inspiró a poetas,

a revolucionarios,

a visionarios,

que perdían en la lejanía de los campos productivos

su mirada inquieta.

Esa mirada

que descubrió otro de los oros

entre el estruendo de la locomotora

y el incontenible avance de los navíos

que surcaban jubilosos

repletos de bananas

las aguas del majestuoso río.

Oro,

de color verde,

verde de la esperanza,

verde de la abundancia,

verde de la vida

que en medio de los campos

de la lluvia,

del sol

radiante florecía.

Así,

transcurrido el tiempo,

allá en las décadas sesenta y setenta

un delicado y fuerte aroma

sahumó el ambiente

de un Álamo

que recibía cada día

más,

y más,

y más gente

que en su sombra

ilusionada se cubría.

Ese aroma penetrante

era otro oro,

ahora de color café;

color café del tabaco,

del aromático tabaco

que Echeverría en un tiempo conoció

y el mundo entero saboreó.

Y…

Como en las leyendas mitológicas

la diosa de la fortuna

nos ofreció un prenda

todo el sabor…

de las entrañas de la tierra

Miles!

¡Y miles de árboles!

surgieron por doquier!

saturados de azahares

y de la fruta prodigiosa,

agridulce y deliciosa

como el amor.

¡Es el cuarto oro!

¡La naranja de esta tierra!

Oro brillantísimo

el más brillante de todos

que satura las campiñas

y llega a los confines.

Se me hace extraordinario

el surgimiento de mi Álamo

sonriente,

benevolente,

bravío,

y no es cuestión de cuento

que en algún momento

parecía un pueblo

del lejano oeste.

Hoy,

he abierto las ventanas del pasado

y en este Álamo

que crece más,

y más

y más a cada instante

un siglo es insignificante

para una ciudad

que quiere alcanzar la gloria.

La gloria que se percibe

en los álamos frondosos

y en el curso de su historia,

de sudor,

de lágrimas,

de trabajo cotidiano.

Pero también de alegrías inmensas

al rítmico sonar de los huapangos

que le dieron su primer título

“El emporio de la Huasteca”

de la Huasteca,

de los veracruzanos.

  

Julio César García de la Cruz

Catedrático universitario


CANTO A ÁLAMO

¡Álamo!

planta que Dios sembró

bajo el dintel de la puerta Huasteca

en mil novecientos seis,

y le cubrió de mantos verdes,

bautizados por las corrientes

del mismo Pantepec.

¡Álamo!

al amparo de Dios,

¡Comó has crecido!

que a tu fronda esmeralda

con tu imagen tan bella,

tus hidalgos anhelan

la cobija de tu sombra.

¡Álamo!

Dios ha bendecido tus grandes cosechas

desde el principio,

cuan fuiste enriquecido con los hidrocarburos

que perforó tu entraña y dio inicio

a la fuente de tu magnificencia.

Hoy, por el valle dorado

nos acogemos a tu gracia

y a la luz de tu esplendor,

de los miles de soles

que en la mano de nuestros cocoteros,

iluminan el camino.

Arturo Clemente Rocha Hernández

Edil del Municipio


Mandarinal

Antología Poética de Álamo

se terminó de imprimir en el mes

de diciembre de 2006,

en los talleres de

Amatl Imprenta y Offset,

Av. 20 de noviembre oriente 283

Xalapa-Eqz., Veracruz, México.

La edición consta de 500 ejemplares