MANDARINAL, Antología poética de Álamo.

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CONSENTIDAS ALEGRIAS DE ESPERANZA

Hoy estás aquí, en un mismo tiempo

y en un mismo espacio.

Cuando te acercaste a mi, yo no era nada,

más en mi encontraste la riqueza tan anhelada,

quizá negro fue mi parecer, pero valioso.

Fundaste en mi tus esperanzas e ilusiones

quedándote a vivir en mi corazón,

comenzaste a construir mis venas,

donde hoy circulan tus piecesitos.

Pusiste en mi cuerpo tus flores y campos

alimentando con esmero el milagro de mi ser.

Como un bello sol al atardecer

mi espíritu se llenó de los frutos

de aquella semilla que un día plantaste, cuidaste y viste crecer,

para después cortar una esfera grande y jugosa

impregnando su olor y naturaleza a la tierra que lo vio nacer.

Gracias a la silueta humana, fuerte y responsable

que nunca se deja vencer.

Tu alegría me llena de calma

así como la valentía por sacarme adelante

y construir cada parte de mí,

formar parte de tus proyectos y aspiraciones

que avivan la llama que me hace sentir.

Como si fuere a recibir cada día la primavera

a mis ojos sale el sol, todos cantan entusiastas,

bailando bajo el son que distingue a la región.

Tu franqueza y altruismo, singular comunidad

recorren todo mi organismo;

brindando soporte al porvenir.

En tus fiestas y celebraciones destellas orgullo

al ser parte de mí,

pues luchaste por mi suelo, y gritaste

¡Viva!, ¡viva la libertad!

Libertad que ahora te llena de igualdad y fraternidad.

Pronto volverás a llenarme de colores,

de flores amarillas y naranjas como el sol.

Contrastando su hermosura con el sabor de tus manjares,

un mosaico de sabores, calaveras y expresiones

que renuevan tus raíces,

sin la ausencia de la nube legendaria

y perfumada que encamina a mis difuntos,

que formaron ya mi historia y que hoy están en la memoria.

Aquellos que decidieron triunfar, en periodo de tus cambios;

la revolución.

Dirigiéndose iluminados por las veredas de la noche,

100 y más velitas

que demuestran un nuevo aniversario,

evitando que te pierdas en tu largo caminar.

Y todo se condensa en tu espíritu de amor.

En la noche buena, todos juntos como hermanos

se preparan para la ocasión de esperar un año más con fe

y deseos de prosperidad.

Pidiendo tú y yo seguir juntos al futuro y más allá,

logrando metas que forjen mi existir,

uniendo más lazos a ti,

porque tú sin mi no eres nada

y yo sin ti mucho menos.

Por eso y más con sinceridad puedo pregonar

a los cuatro vientos

el orgullo que siento por ti,

porque eres una gran comunidad;

que día a día forjas mis

consentidas alegrías de esperanza

Soy yo, tu Álamo que tanto

te ha querido, te quiere y te querrá.

Dulce María Celerino Bautista

Estudiante

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