MANDARINAL, Antología poética de Álamo.

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ÁLAMO

Álamo:

Tienes el alma blanca

como las azucenas,

del color de la manta

son tus maderas.

Tu vestido es el follaje

de los verdes naranjales;

y te bañas con el cause

del Vinazco y Pantepec.

Un tesoro son tus gentes

de nobleza y de bondad;

junto al álamo y los sauces

tu perfume, es flor de azahar.

A lo largo del camino

son extensas tus jornadas

con el sudor del campesino

y el rocío de las mañanas.

Tierra llena de esperanza

del tabaco y la naranja

donde allí la platanera,

en su momento, fue bonanza.

Recordando la estación

el sonido del silbato

cada grupo a su vagón

cada hombre a su trabajo.

Hombre cabal y muy valiente

lo que fue Guillermo Vélez,

gloria y honra al presidente

el que trajo los poderes.

Yo te guardo en mi memoria,

fuiste un auge petrolero

ya eres parte de la historia

y corazón de cada obrera.

Aquel paso del chalán

que de niño disfruté;

había peces como el catán,

la mojarra y jurel.

Las mujeres en la plaza

ofreciendo mercancía;

-pase, pásele marchante-

comenzando un nuevo día.

Tus platillos regionales

muchos hechos de maíz;

alfajores, pan, tamales,

los pemoles y el zacahuil.

Son las fiestas de mi pueblo

la alegría y la diversión,

con la trova de un huapango

o la cadencia de un danzón.

Vicente Montalvo Vázquez

Profesor

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