MANDARINAL, Antología poética de Álamo.

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TESORO ESCONDIDO

Sentado bajo la sombra de un álamo,

con gran nostalgia, me puse a recordar

tu hechizo abrumador tan contagioso

¡Oh! pueblo mío, cuanto has crecido.

El amanecer resplandeciente de candiles,

igual que de PEMEX un quemador,

como un centinela siempre alerta

a la espera de un gran soñador

Álamo, tierra pródiga de lo impredecible,

tu sangre negruzca inyectó: hálito de vida,

impulsó a México en un nuevo porvenir;

excluyendo el egoísmo en la forma de vivir.

Cómo no te voy a querer

puño de tierra Huasteca

si tú has sido sustento

con tus campos y tu río.

Oro negro, verde y café

¿Dónde se han escondido?

¿Acaso… hay otras sorpresas?

o se fueron como un suspiro.

Sé que guardas celosamente,

en tus entrañas mil sorpresas,

como el perfume de tus azahares

o el jugo de tus frutales.

Pero vuelvo los ojos hacía atrás,

haciendo una retrospectiva,

buscando en tu recóndita historia

tu presente y futuro porvenir.

Tus culturas mágicas ancestrales

ebrias de una alegría multicolor,

todo resulta contagioso;

a eso se debe tu esplendor.

Eres proyecto de vida para la posteridad,

costumbres y tradiciones que contar,

además, sé que con instituciones educativas

tienes que evolucionar.

Generador de nueva dinastía,

que hiciste de la sangre una mezcolanza

¿Mexicanos y de otras nacionalidades?

¡Qué importa!

Si al fin y al cabo todos somos hermanos.

Sendero de revolucionarios,

como Castro y Sandino

Álamo, tú eres gloria

a quien yo quisiera emular;

también sueño despierto por una igualdad social.

Rinconcito generoso de Veracruz,

que brindas hoy como antaño

el progreso a tus hijos,

como al considerado extraño.

Por más que existan las diferencias,

ante cualquier tipo de adversidad,

saldrás avante como siempre

sacando a relucir, la bandera de la unidad.

Paula Evelyn Moreno García

Estudiante de secundaria

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