TEJIENDO TRADICIONES

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Conclusión

El día de muertos es una de las más importantes tradiciones de Álamo, es una fecha que se guarda con respeto por la mayoría de sus habitantes, su celebración es una verdadera fiesta de color, en donde los hogares se preparan para la celebración; los altares con la modestia en la economía de la mayoría las familias alamenses, se siguen elaborando con amor y alegría, y la gastronomía es inmensamente rica; los tamales y el chocolate son el platillo mas popular de esa fecha, pero además, se mantienen vigentes costumbres como el tamalote, que es un tamal con un pollo entero que generalmente el ahijado ofrenda a sus padrinos y donde también se sigue el ritual de prender la vela y el de sahumar ante el altar, el padrino regresa el obsequio con otra bendición en efectivo a su hijo de fe, con ese misticismo de convivir y compartir nuestro pan, en recuerdo de los muertos.

Incluso los alimentos se departen y comparten con generosidad, sin importar la modestia del hogar y según el día de los difuntos, los sin chile y dulces cuando los angelitos nos visitan, los con chile rojo cuando los adultos están aquí. Atole, pan casero, dulces de coco, de papaya; yuca y calabaza con piloncillo. Se recuerdan los rezos de los abuelos y se revisa de nueva cuenta la genealogía, de los que están y de los que ya partieron. En muchos hogares se matan cerdos y se convive por igual entre ricos y pobres, como un cumplido, ya que en la muerte no hay distinciones.

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